lunes, julio 17, 2006

¡NO SR., ...LA VERGÜENZA ES UD.!

El presidente de los argentinos, como ya nos tiene acostumbrados, volvió a utilizar una tribuna, escudado por la impunidad de su alto cargo, para agraviar e insultar a aquellos que no piensan o obran como el piensa o quiere.
Tildó a legisladores que se retiraron del recinto del Senado en oportunidad de la votación de la ley de los “superpoderes” como “...una vergüenza para la consolidación de la democracia”. También más delante, en su agresivo monólogo agregó “...tengan una alternativa, tengan una idea. Dan pena realmente...”.
Dijimos que estamos acostumbrados a las particularidades de la personalidad de Kirchner.
Pero pese a ello no podemos dejar de sorprendernos. La ausencia de educación y buenos modales propios de la gente civilizada, están casi en su totalidad ausentes en este extraño personaje.
Justamente de alguien que tendría que ser el paradigma del líder político.
Es sencillamente un verdadero caso de estudio para la psiquiatría y psicología. Sin duda alguna, un caso clásico agudo de esquizofrenia paranoide
Siempre su disenso resulta en una agresión, descalificación, insulto o humillación a aquellos con los que confronta. Un patotero obtuso y compadrito con el cual no se pude razonar o dialogar. Por supuesto, siempre escudado y protegido por las inmunidades del Estado.
¿Cómo es posible que Kirchner, quien permanentemente está despreciando y pisoteando las leyes y la Constitución Nacional acuse a otros de “no consolidar la democracia” si precisamente él es el primero en vulnerarla en casi todos sus actos de gobierno?
Justamente los senadores agredidos se retiraban del recinto para no convalidar una ley netamente anticonstitucional, que satisficiera sus desmedidas ambiciones de poder autoritario irrestricto y absoluto.
Todos sabemos que el exceso de poder lleva inevitablemente a la dictadura, y ese parece ser, lamentablemente, el camino que quiere el presidente transitar, convencido que es la forma de gobernar.
Pero el presidente no solo nos avergüenza por este episodio. Nos avergüenza por su comportamiento y mala educación que evidencia con una naturalidad asombrosa y sin hacer ningún esfuerzo.
No es necesario enumerar aquellos aspectos vergonzantes en estos tres años de gobierno, desde su vulgar forma de vestir, su chabacana y ordinaria forma de conducirse hasta los plantones y desplantes hechos a personajes importantes para el país, ya que ciertamente están frescos en la memoria de todos los argentinos.
¡No Sr., la vergüenza es Ud. ...para oprobio de todos los argentinos! Realmente da pena.
15-Julio-06 Dr. Alfredo Raúl Weinstabl alfredo@weinstabl.com.ar